top of page
Buscar

Los Guitarrazos en Foro Niebla: un concepto que se fortalece

Volver a un evento que se recuerda con curiosidad siempre tiene algo especial. La memoria se mezcla con la expectativa y uno llega preguntándose si la experiencia será igual… o completamente distinta.


Eso fue exactamente lo que ocurrió al regresar a Los Guitarrazos, el concepto musical que poco a poco se está convirtiendo en una de las noches más comentadas dentro de la escena en la Ciudad de México.


La primera vez que acudimos, la música fue increíble, pero hubo un detalle que pesó bastante: la organización para ingresar. Aquella ocasión el acceso terminó siendo bastante tardado, nublando un poco la calidad del show musical.


Esta vez fue diferente.

Un cambio que se agradece

En esta segunda visita, la experiencia comenzó con un cambio notable. Aunque la cita nuevamente era a las 7:30 p.m, al llegar alrededor de las 8:00 ya había flujo constante de ingreso y todo se sentía mucho más organizado.


Ese ajuste hizo toda la diferencia, en lugar de esperar con incomodidad, el tiempo previo al inicio de la música se volvió parte de la experiencia: conversaciones, ambiente relajado y la expectativa natural de lo que vendría.


Sea por retroalimentación del público, ajustes internos o simplemente evolución natural del evento, el resultado fue claro: el acceso mejoró bastante y se agradece.


El arranque: Talento Local


Como ya parece ser tradición dentro del concepto, la noche arrancó con Joaquín Coronel, Martin González y compañía, encargados de marcar el tono de la velada. Su participación reúne clásicos del regional con el espíritu festivo que caracteriza a Los Guitarrazos.

Además, aprovecharon el escenario para interpretar su tema “Llenadera”, conectando de inmediato con un público que ya estaba listo para cantar y acompañar cada acorde.


Invitados inesperados

Uno de los momentos más llamativos de la noche llegó con la aparición de La Joaqui, artista argentina que se ha hecho un nombre dentro del movimiento urbano latino mezclando trap, reggaetón y una estética muy propia dentro de la cultura digital.


Su presencia vino acompañada de Grupo Cañaveral, una de las agrupaciones más emblemáticas de la cumbia mexicana. Aunque su participación fue breve, bastaron tres canciones para encender al público, especialmente cuando sonaron clásicos como “Tiene espinas el rosal”, que provocaron un coro colectivo inmediato.


Nuevas voces en el escenario

La dinámica del evento continuó alternando entre los anfitriones y distintos invitados.

Una de las participaciones fue la de Ruzzi, cantante y compositora mexicana que ha ido ganando presencia dentro del pop alternativo nacional. Durante su aparición interpretó “Al Chile”, canción que escribió junto con Pambo, artista conocida por su mezcla de pop electrónico y sensibilidad indie dentro de la escena mexicana.

Después llegó el turno de Los Esquivel, un proyecto sorprendentemente joven que ha llamado la atención por su energía y frescura dentro del regional contemporáneo. Durante su set interpretaron su tema “Alucín”, popularizado junto a Marca Registrada, uno de los grupos más fuertes del género actualmente.

Más adelante apareció Rocko Páez, artista ligado a sonidos tropicales y cumbia con fuerte influencia latinoamericana, aportando otro matiz a la diversidad musical de la noche.


Un concepto que empieza a crecer


Algo que llamó especialmente la atención en esta segunda visita fue el ambiente del público. El evento registró sold out, señal clara de que el concepto de Los Guitarrazos está encontrando su lugar dentro de la oferta nocturna de la ciudad.

La mezcla de invitados sorpresa, música en vivo y una atmósfera que cambia constantemente mantiene viva la curiosidad del público: nunca se sabe exactamente quién aparecerá en el escenario o qué momento inesperado puede ocurrir.


Esa incertidumbre —bien llevada— es parte del encanto.


Una noche que demuestra evolución


Regresar a Los Guitarrazos permitió ver cómo un evento puede ajustarse, mejorar y seguir construyendo su identidad. La música sigue siendo el centro de todo, pero cuando la logística acompaña, la experiencia se disfruta mucho más.


El concepto continúa creciendo y, con el sold out de esta última edición, parece claro que cada vez más personas quieren descubrir qué pasará en la siguiente noche de Guitarrazos.


Y en eventos así, esa sensación de sorpresa constante es justamente lo que mantiene al público regresando.


Fotografía: Michell Tirado


 
 
 

Comentarios


bottom of page