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Avenged Sevenfold en CDMX: una noche que esperó más de 10 años

Hay conciertos que no solo se disfrutan: se saldan.

El de Avenged Sevenfold este 17 de enero en el Estadio GNP Seguros fue uno de esos.

Foto: Equipo Carolus
Foto: Equipo Carolus

Más de una década después de su última visita, la banda regresó a la Ciudad de México, permitiendo que muchas personas que no pudieron verlos en aquel entonces —por edad, contexto o simple mala suerte— finalmente se dieran cita para vivirlos en vivo.


Una noche que se construyó desde los teloneros


El concierto no arrancó de golpe: se fue cocinando poco a poco, con una selección de teloneros variada y bien pensada, que preparó el terreno para lo que vendría después.


Electrify

Instagram: @electrifyrockband
Instagram: @electrifyrockband

La noche abrió con Electrify, una banda mexicana que no llegó por accidente: fue seleccionada directamente por Avenged Sevenfold, lo cual ya dice mucho.


Electrify mostró un sonido sólido, moderno y bien ejecutado. Desde el primer momento se notó que no estaban ahí solo para “cumplir” como banda abridora: hubo presencia, entrega y una energía clara que logró captar la atención del público desde temprano.


Abrir un show de este tamaño en el Estadio GNP Seguros no es tarea fácil, y aun así lograron sostener la pista, ganándose respeto y curiosidad. Un recordatorio de que el talento local, cuando tiene espacio, responde.


Mr. Bungle


Foto: Equipo Carolus
Foto: Equipo Carolus

Con Mr. Bungle, la noche dio un giro interesante.

Esta no fue una propuesta diseñada para agradar de inmediato, sino para descolocar y retar.


Con una historia que se remonta a los años 90 y un enfoque experimental que mezcla metal, funk, avant-garde y caos controlado, Mr. Bungle ofreció un set técnico, extraño y completamente fiel a su esencia. No fue una banda para todos, pero sí una experiencia distinta que rompió la linealidad del evento.


Aquí el público escuchó, observó y procesó. Y eso también suma.


Daron Malakian & Scars on Broadway


Foto: Equipo Carolus
Foto: Equipo Carolus

Cuando apareció Daron Malakian con Scars on Broadway, el ambiente cambió por completo.


Malakian, conocido mundialmente por su trabajo con System of a Down, no necesita presentación.

Desde los primeros acordes, la conexión con el público fue inmediata; la energía subió, la respuesta fue más visceral y el estadio GNP comenzó a sentirse verdaderamente encendido.


Scars on Broadway tiene un sonido poderoso, directo y muy bien ejecutado en vivo, y la presencia de Daron fue suficiente para marcar un antes y un después en la noche. Aquí ya no solo se escuchaba: se sentía.


A Day to Remember


Foto: Equipo Carolus
Foto: Equipo Carolus

Para cuando A Day to Remember tomó el escenario, el público ya estaba completamente alineado con la noche.


Con su mezcla característica de rock, punk y breakdowns coreables, la banda logró algo clave: sincronizar al estadio entero; saltos, coros y movimiento constante hicieron que la energía colectiva alcanzara un punto perfecto antes del acto principal.


Fue el empuje final, el momento donde todo el mundo estaba listo.


Avenged Sevenfold en escena


Foto: Equipo Carolus
Foto: Equipo Carolus

Aproximadamente a las 9:23 pm, las luces cambiaron y finalmente apareció Avenged Sevenfold.


El estadio respondió de inmediato.


Desde los primeros minutos quedó claro que la espera había valido la pena:

sonido contundente, producción de luces impecable y fuego acompañando el show, sin caer en el exceso gratuito.


Entre los momentos más destacados estuvieron clásicos como “So Far Away”, “Hail to the King”, “Afterlife” y “Nightmare”, que desató uno de los picos más altos de energía de la noche, y un gesto que se ganó al público por completo: el homenaje a México interpretando “La Malagueña”, un momento inesperado y muy celebrado.


Una deuda saldada (y una noche bien aprovechada)


Avenged Sevenfold llevaba más de 10 años sin presentarse en México, y eso se sentía en el ambiente. No solo era un concierto: era una cita esperada durante mucho tiempo.


La energía acumulada, la respuesta del público y la entrega de la banda hicieron que el show se sintiera como algo más que una fecha en la gira. Fue una noche donde distintas generaciones coincidieron, algunas viendo a la banda por primera vez y otras reencontrándose con una parte importante de su historia musical.


El concierto de Avenged Sevenfold en el Estadio GNP Seguros no solo cumplió: cerró un ciclo de espera y abrió la puerta a nuevos recuerdos para quienes estuvieron ahí.


Una noche intensa, bien construida desde los teloneros hasta el último acorde, y que sin duda quedará marcada como uno de los shows más importantes de este inicio de año en CDMX.


 
 
 

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